Selfie, palabra del año para el diccionario Oxford

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¿Sabes lo que es un selfie? Deberías. El diccionario Oxford ha elegido esta palabra como la palabra del año en lengua inglesa. Un selfie es básicamente un autorretrato, aunque el término generalmente se usa para esas fotos hechas con el móvil y pensadas para compartirlas en Internet. De hecho, la definición que da el diccionario es “una fotografía que alguien se hace a sí mismo, normalmente con un smartphone o una webcam, para subirla a un foro o red social”.

Uno de los motivos que han llevado a los editores del conocido diccionario británico a elegir esta palabra como la Palabra Internacional del Año 2013 es que su uso se ha disparado durante estos últimos doce meses. En concreto, ha sufrido un incremento del 17.000 por ciento a lo largo de 2013. No es de extrañar cuando personalidades como el propio Barack Obama o el Papa Francisco se han hecho selfies.

Sin embargo, no se trata de una palabra nueva. Al rastrear sus orígenes se ha detectado que su primer uso (o, al menos, el más antiguo que se ha encontrado) data de 2002, en el foro australiano ABC Online. Un usuario contaba cómo se partió un labio tras tropezar borracho e ilustraba el momento con una foto. Al mismo tiempo pedía disculpas por la calidad de la imagen y se justificaba en que era un selfie, es decir, que se la había hecho el mismo.

El primer selfie de la historia

Si el propio término no es nuevo, menos nuevo es el concepto en sí de hacerse fotos a uno mismo. De hecho, para encontrarnos el primer autorretrato, o el primer selfie, hay que remontarse a 1839 y acordarse de Robert Cornelius (1809-1893), un estadounidense con estudios químicos que intentó mejorar el proceso del daguerrotipo. En un soleado día de octubre, Cornelius se tomó una foto en la puerta de la tienda de que su padre tenía en Philadelphia.

Esa fotografía, la que tenéis al principio del post, está considerada no sólo el primer autorretrato de la historia, sino también el primer retrato. No está especialmente nítida ni bien compuesta, pero el que haya intentado hacerse un autorretrato será perfectamente consciente de las dificultades que conlleva y no olvidéis que estamos hablando de una foto de hace casi doscientos años. Lo que ahora hacemos en segundos con un teléfono móvil suponía tener que estar varios minutos delante de la cámara. Lo que sí lo podemos achacar a Cornelius es no haberse peinado un poco para la ocasión.

Vía: fotografía

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